NUESTRO PRIMER TRÍO

Se suele decir que los amigos están para lo bueno y para lo malo, pero en nuestro caso sobrepasamos los límites de lo que muchas personas pueden considerar normal…. La misma semana en la que ocurrió la historia que hoy os voy a contar, mi amiga me había comentado que le apetecía follarse a un tío de uniforme, ya que una de sus grandes fantasías son los hombres uniformados.

trio

Fruto de la casualidad, esos días se puso en contacto conmigo uno de mis antiguos amantes, era el candidato perfecto, ahora sólo quedaba plantearle la situación, que entrase al trapo y lo más importante, que tuviese su uniforme disponible, pues había venido a pasar unos días de vacaciones ya que está destinado fuera.

La primera toma de contacto de mi amiga con los hombres uniformados tenía que ser algo especial, bomberos, policías, mossos…. ya está muy visto, pero este afortunado candidato  pertenece a una unidad especial, por lo que físicamente está muy bien preparado y su uniforme es bien completo.

Cuando le planteé la situación no supo decir que no, echarle un polvo a mi amiga con el traje de faena pero bajo mis instrucciones, el mando lo llevaba yo, en este caso yo era la autoridad, él solamente tenía que darle placer siguiendo las normas.

Llegó el día, un viernes por la noche, primero quedamos el amante y yo en mi casa para tomar un gintonic y prepararlo todo, llamé a mi amiga y le dije que necesitaba que se acercase un momento que tenía que hablar con ella de unas cosas, cuando ella llegó con un vestido negro ajustado, zapatos de tacón y una cazadora de cuero rojo, él estaba escondido en mi habitación, nosotras pasamos para el salón e inmediatamente hizo su aparición el hombre de uniforme, con su pistola, sus esposas y porra colgando del cinto… la agarró, la puso contra la pared y como si de una auténtica detención se tratase empezó a cachearla, un cacheo más profundo e intenso de los que está acostumbrado a realizar en su trabajo, pues sus manos se metieron entre el vestido de mi amiga para comprobar cómo empezaba a humedecerse.

Había llegado la hora de esposarla (no se fuese a resistir) y ponerla de rodillas frente a él, le desabroché la petrina del pantalón mientras él agarraba la cabeza de mi amiga para obligarla a chupársela, nosotros dos empezamos a besarnos y cuando ella quería parar de chupar yo le agarraba la cabeza y la empujaba para que lo siguiese haciendo, era nuestra, nosotros dos dominábamos la situación que disfrutábamos los tres.

Todavía con las esposas puestas a la espalda, tiré de ella hacia el sofá sin permitirle que se sacase la polla de la boca para que continuase sentada, él le agarraba y empujaba la cabeza para que chupase más profundamente mientras yo iba a buscar unos condones a la habitación, todavía con el pantalón puesto y sólo su polla al descubierto tiré del pelo a mi amiga para que apartase la cabeza y poder poner el condón, una vez puesto empezó a follársela, ella sentada boca arriba en el sofá y él frente a ella, tirando del cinturón que sujetaba la pistola y la porra para poder metérsela bien, me pidió permiso para poder quitarse el cinturón y yo se lo di, a continuación le quité el pantalón para que se la follase más cómodamente pero ella empezó a resistirse intentando cerrar las piernas, así que fui a buscar unas esposas para los tobillos, se las puse y levanté sus piernas tirando de las esposas para que pudiese metérsela bien al fondo, ahí empezó a gemir y gritar de placer, pero no nos apetecía oírla así que, cogí una mordaza de bola y se la puse en la boca, eso la hizo enloquecer de placer y a mí se me estaba secando la boca, por lo que en ese momento en el que ella estaba a punto de llegar al éxtasis le hice a él parar y que me preparase un gintonic bien servido, con sus fresas, sus moras… mientras ella continuaba bien atada en el sofá, le dimos unos tragos a la copa y le pedí a él que le diese la vuelta y se la follase a 4 patas quitándole tan sólo las esposas de los pies.

La volvimos a voltear, le quitamos la mordaza y le pusimos la polla de él en la boca mientras yo le metía por el coño primero la porra y la pistola a continuación, había llegado el momento de empezar a disfrutar los tres así que retiramos las esposas de las manos que era lo único que la amarraba y empezamos a besarnos nosotras dos, era una sensación rara, pero nos apeteció hacerlo, luego le comimos la polla a dos bocas y nos folló simultáneamente, en un momento que yo se la estaba chupando acostada boca arriba en el sofá el hombre que había venido de uniforme le pidió a mi amiga que me chupase todo a mí, nos dejamos llevar y lo hicimos, acabamos nosotras dos chorreando y él todavía no se había corrido por lo que continuó follándome, esta vez a 4 patas sobre el reposabrazos del sofá para quitarme la polla, ponerla sobre la boca de mi amiga y acabar corriéndose en su lengua como ella misma le había pedido.

Esta fue la primera de nuestras experiencias juntas.

Comentarios cerrados.

Spam prevention powered by Akismet